26 abril 2009

Cuando Nos Volvemos Padres de Nuestros Propios Padres!


2a. Parte

En el post anterior te hablaba sobre la responsabilidad que implica hacernos cargo de nuestros padres, cuando ellos van perdiendo sus facultades como personas independientes, ya sea por una enfermedad o por lo avanzado de su edad.

Somos una sociedad que no "separa" a los padres del núcleo familiar, sin embargo, no nos preparamos para recibirlos y brindarles la atención adecuada a sus necesidades. Es por esto que aquí encontrarás una pauta de los puntos a considerar para que el cambio en el estilo de vida de tus padres y el de tu familia no sea tan drástico.

Lo principal es que cada habitante de la casa necesitará prepararse anticipadamente al cambio, por lo que la decisión no puede ser de un día para el otro. La preparación deberá ser emocional, pero también en el plano de espacios: puede ser que necesite realizar ciertos cambios para obtener más espacio, o crear lugares íntimos y privados para que pueda vivir más gente en su casa.

De hecho, será fundamental que el espacio que les otorgue a sus padres, tenga un adecuado aislamiento, para que ellos sufran menos el cambio de vida, y no se sientan invadidos por el hecho de mudarse a una casa ajena.

Ten muy en cuenta también que su habitación se encuentre cerca del baño, y que el camino al mismo sea fácil de realizar. Es posible también que en el comienzo le convenga temporalmente alojar a sus padres en una clínica de reposo, para no dejarlos más tiempo solos, ante que llevarlos a vivir con usted antes de que la casa y la familia estén preparados para este gran cambio.

Averigua detalladamente sobre las diferentes alternativas de casas de reposo, ya que más allá del hecho de que la estadía será temporal, querrás asegurarte de enviarlos a un lugar en donde usted y ellos pueden sentirse cómodos y seguros. No espere hasta último momento, para mandarlos luego al primer lugar que encuentre.

Comienza cuanto a antes a evaluar cuál podría ser el lugar más adecuado para resolver todos los requisitos anteriormente descriptos. Si tus padres deben ir a vivir contigo debido a una enfermedad, comienza ambientando tu casa de modo que les resulte lo más cómoda posible para vivir con su enfermedad. Por ejemplo, si necesitan usar sillas de rueda para salir a la calle, ten en cuenta hacer una entrada amplia o con rampa, si es que tiene escalones. En todos los casos, comienza los preparativos con el mayor tiempo posible, y no cuando ellos ya hayan llegado a su hogar.

Tener un lugar especial para alojar todo el equipo que deberán utilizar para sus necesidades médicas (bastones, sillas de rueda, jeringas,) hará también su estadía más cómoda y sana.
Planear seria y anticipadamente todos estos cambios, será la mejor manera para que cada miembro de su familia se ocupe de asimilar gradualmente los cambios que experimentará su vida y la de los demás.

Los niños no deben quedar al margen de la planificación, ya que ellos también podrían opinar qué es lo que creen más conveniente para no sentirse invadidos. Por ejemplo, si deben ceder alguno de sus cuartos a sus abuelos, podría compensárselos construyendo algún mueble agradable en su nueva habitación, como un escritorio con armario incorporado.

La aceptación de que un padre no puede cuidar de sí mismo, es dura tanto para el padre como para el hijo. Encontrar que los padres, tan grandes y poderosos en el pasado, se encuentran tan viejos o enfermos que deben contar con la asistencia de un tercero, puede ser una de las cosas más duras que puede experimentar un hijo en su vida, pero siempre será mejor que reprocharse por no haberlo hecho, luego de algún incidente grave.

En tus ojos, deseas ver siempre a tus padres jóvenes, activos y lúcidos, incluso en la adultes mayor, pero desafortunadamente esto no sucede en una gran cantidad de casos. Por eso, cuanto antes se acepte esta nueva realidad, menos problemas se experimentarán, desde ambas partes.

Comienza a hacer frente a esta situación desde el mismo momento en que sea necesario, y no más tarde. Casi todos los padres necesitan de sus hijos en un determinado momento de sus vidas, y esto es algo que ambas partes deben saber desde un primer momento, para no esconder situaciones que puedan estallar en un futuro.

Una vez que se acepte esto, será el momento de comenzar a preparar tu vida para tomar el cuidado de tus padres, por todo el tiempo que te sea posible. Debes saber también que este es uno de los más grandes actos de amor que puede realizar un hijo por sus padres, y una forma de devolver todo el cariño, amor y cuidado, que tus padres te dieron durante tu infancia.

Tomar el cuidado de tus padres podrá llegar a resultar molesto en un principio, y posiblemente en varios momentos de su nueva convivencia, pero seguramente le hará sentir muy lleno espiritualmente, y si tienes niños, será un muy buen ejemplo para todos ellos: Quién sabe, algún día, puede ser que ellos tengan que tomar la decisión de mandarte a una clínica de reposo o hacerse cargo de tu cuidado…

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